MODERNACA
Me plantaré erguido delante tuya y te miraré a la cara para seguidamente arrodillarme y clavar mis manos con sendos puñetazos bajos las losas de cemento. Mis brazos se resecarán como la piel del alcornoque y mis dedos se prolongarán bajo la tierra igual que las raices de una orquidea. La sala donde estamos temblará y se abrirán grietas en el suelo de donde surjiran enredaderas a una velocidad vertiginosa, cubriendolo todo de verde y flores. Yo me levantaré entonces la visera del yelmo para poder contemplarte, para poder mirar bien lo increible que eres al irte detrás del jazminero mientras te acuclillas y gritas: "YO TAMBIÉN SE PLANTAR UN PINO".